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Estudio Científico de los Problemas Psicosomáticos:
La solución mediante el Conocimiento
y Dominio de Sí Mismo -
Libro 1

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CONSIDERACIONES
DESDE EL PUNTO DE VISTA MÉDICO
VALORES DEL COLESTEROL SANGUÍNEO
- Valor óptimo
de colesterol en la sangre inferior a 200 miligramos por cm3.
- Límite
elevado de 200 a 239 miligramos por cm3.
- Elevado más
de 240 miligramos por cm3.
FACTORES QUE PUEDEN INFLUIR AL DESARROLLO
DE ALTAS CONCENTRACIONES DE COLESTEROL
- Sexo.
- En las
mujeres, período post-menopáusico.
- Aumenta con
la edad (no está dilucidada totalmente).
- Estrés
(Estados nerviosos o estresados).
CAUSAS DE LA HIPERCOLESTEROLEMIA
A– FORMAS GENÉTICAS O HEREDITARIAS
(Manifestación de un desorden genético
heredable).
B– FORMAS SECUNDARIAS
- Enfermedades
como hipotiroidismo.
- Enfermedades
renales.
- Determinados
medicamentos.
- Obesidad.
- Alcoholismo.
- Diabetes no
controlada.
C– FORMAS MIXTAS:
Presentan un componente hereditario y uno secundario.
FACTORES DE RIESGO QUE SE ASOCIAN CON MAYOR
PROBABILIDAD DE PADECER UN PROBLEMA VASCULAR
- Edad y sexo:
Varones mayores de 45 años y mujeres mayores de 55 años, fundamentalmente
post-menopáusicas.
- Sedentarismo.
-
Obesidad-exceso de peso 20 % por encima del teórico normal.
- Historia
familiar de enfermedad vascular precoz.
- Tabaquismo.
- Hipertensión
arterial.
- Diabetes
mellitus.
- Baja
concentración de colesterol HDL en la sangre con valores inferiores a 35
mg/dl.
- Historia de
enfermedad vascular cerebral o de los miembros inferiores.
- Estrés.
-
Hipercolesterolemia.
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FUENTES
DE COLESTEROL
1) Del propio organismo que lo fabrica (75 %
el hígado).
2) De la alimentación (25 % restante).
Si dejamos de lado el colesterol que ingresa
por la alimentación, la pregunta es ¿Por qué a veces existe un desfasaje
del colesterol necesario que fabrica el organismo, y el exceso que a veces
se encuentra?
Es probable que ese desfasaje sea generado por
nosotros a través del pensamiento, como el caso que la medicina llama
Estrés, que es el efecto de los pensamientos negativos, malos pensamientos
o reacciones inapropiadas que le transmitimos al cuerpo físico, y así lo
alteramos o enfermamos.
La otra pregunta es ¿Por qué en algunas
personas es detectable este desfasaje que puede llevar a tener otros
efectos como la ateroesclerosis, y en otras no produce ningún efecto?
Por nuestra experiencia, en el estudio de las
imperfecciones hemos visto que en cada persona, los pensamientos
negativos, producen efectos diferentes, y se manifiestan en el lugar más
débil del organismo. Es decir, una persona por el orgullo lesionado
(sentimiento de orgullo en demasía), puede tener como efecto psoriasis, y
otra por el mismo sentimiento produce aumento de colesterol sanguíneo,
acompañado de hipertensión (mencionado en el ejemplo 1 de hipertensión).
El Estrés provoca hipertensión, a su vez la hipertensión ocasiona otros
efectos. Igual consideración debemos tener con el colesterol que además
provoca otros efectos.
En definitiva somos seres imperfectos,
nuestras imperfecciones hacen que generemos malos pensamientos o
pensamientos negativos, y a su vez éstos hacen que alteremos nuestra
armonía interior (relativa), desorganizando nuestro organismo, produciendo
estados nerviosos que también son un efecto, y luego se producen otros
efectos. Vale la pena repetirlo: SOMOS NUESTRO PROPIO ENEMIGO, y para
salir de esta situación debemos transformarnos moralmente, modificando
nuestra forma de pensar, sentir y actuar (P. S. V.), que son nuestras
facultades espirituales.
En todas estas consideraciones debemos
descartar los aspectos físicos de estos efectos que pueden contribuir con
las enfermedades o sea de un problema físico producir otro problema físico
(campo de la medicina). También sería preciso investigar si ese primer
problema físico no surge de un problema espiritual, pues cuando el médico
investiga, tal vez el paciente no le dice toda la verdad, o solamente le
manifiesta lo que él comprende.
Sostiene la medicina que existen casos en que
en algunas partes del organismo se encuentra colesterol LDL superior a lo
normal, y no se recoge el exceso (función de las HDL que lo llevan al
hígado para su eliminación), formando depósitos que producen
embotellamiento en las arterias. La sangre encuentra obstáculos para
llegar a las distintas partes del cuerpo, produciendo el desarrollo de la
ateroesclerosis.
La causa de estos efectos la vamos a encontrar
en el mensaje bioquímico que nosotros generamos y transmitimos al cuerpo
físico. Nuestra forma de pensar está relacionada al sentimiento y éste a
la evolución espiritual, por eso hay diferencias intelectuales y morales
entre todos los seres que poblamos el planeta.
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CAUSAS DE LA HIPERCOLESTEROLEMIA
Análisis de lo sostenido por la medicina:
Los estudios realizados para determinar los
factores que parecen contribuir al desarrollo de las altas concentraciones
de colesterol son múltiples. Existen diferencias en el sexo, la edad
(aunque se admite que esto no está verificado totalmente) y el estrés es
considerado como un factor indirecto.
Independientemente de estos tres factores
mencionados, las causas de la hipercolesterolemia pueden dividirse en 3
grupos principales:
a) LAS FORMAS GENÉTICAS O HEREDITARIAS.
b) LAS FORMAS SECUNDARIAS: Son
situaciones que provocan indirectamente un aumento del colesterol. Por
ejemplo enfermedades como el hipotiroidismo, (tal vez problemas físicos
originados por una causa espiritual como la producida por el llamado
estrés, o sea también la acción del pensamiento sobre el cuerpo físico),
algunas enfermedades renales y el consumo de algunos medicamentos.
c) FORMAS MIXTAS, PRESENTAN UN COMPONENTE
HEREDITARIO Y UNO SECUNDARIO.
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ANÁLISIS DESDE
EL PUNTO DE VISTA ESPIRITUAL
Para el análisis desde el punto de vista
espiritual tomamos EL ESTRÉS y LAS FORMAS GENÉTICAS O
HEREDITARIAS.
Estrés, es el efecto que nosotros
transmitimos al cuerpo físico, a través de nuestra forma de pensar. La
forma de pensar está en función del sentimiento, y éste a su vez al
grado de evolución espiritual. Siendo imperfectos, nuestras
imperfecciones hacen que generemos malos pensamientos, y esos malos
pensamientos son el mensaje bioquímico (neurotransmisor) que le
enviamos al organismo.
Nuestra forma de pensar y actuar,
determinada por la elevación de nuestro sentimiento, es nuestra propia
herencia espiritual. Conservamos las tendencias, vicios e
imperfecciones de los cuales no nos hemos despojado a través de las
sucesivas vidas o reencarnación; si se quiere es el mérito de nuestras
obras.
La medicina toma la herencia
asociando los padecimientos de familiares, padres, abuelos, etc., con
igual tipo de afecciones. Pero acontece que en una familia, puede
haber afinidad espiritual, o sea una misma forma de pensar, sentir y
actuar de sus integrantes. Como cada uno amolda el cuerpo de acuerdo a
su necesidad y a la manifestación de sus tendencias, es normal que
padezcan efectos similares. De esta forma siempre hay justicia
natural por lo que sufrimos, de lo contrario deberíamos sufrir por
lo que nos transmiten nuestros familiares y eso no estaría acorde a la
justicia divina.
Si queremos dar solución permanente a
nuestros problemas psicosomáticos, como el colesterol en este caso,
debemos modificar nuestra forma de pensar, ya que al ir frenando
los pensamientos negativos, los efectos desaparecen naturalmente, y
además evitamos no solamente los sufrimientos físicos sino también los
morales. Es importante también la modificación de los hábitos
alimentarios y tener en cuenta los demás factores de riesgo que pueden
contribuir en esta problemática.
O sea que estos factores Estrés y
Herencia que toma la medicina son teóricamente la misma cosa,
pues el estrés es el efecto que producimos con la acción del
pensamiento en el organismo debido a nuestra elevación moral, la que
traemos como herencia espiritual.
Un ejemplo común que podemos mencionar es
que en algunas oportunidades, las personas heridas en su sentimiento
de orgullo en demasía, se enojan, se alteran, tal vez se ponen
iracundas, coléricas; y estos pensamientos se formulen o no con
palabras son los mensajes que enviamos al cuerpo físico, produciendo
efectos como colesterol, hipertensión, psoriasis, alergias, etc.
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LA
SUSCEPTIBILIDAD INDIVIDUAL
EL MISTERIO A RESOLVER EN FUTURAS
INVESTIGACIONES (SEGÚN LA MEDICINA)
Las investigaciones que se llevan a cabo
no han podido determinar por qué, habiendo dos personas que tienen
valores altos de colesterol, una de ellas puede padecer
ateroesclerosis y la otra no. La respuesta al interrogante planteado
está en la susceptibilidad individual.
Aquí volvemos a la cuestión espiritual,
pues los efectos se producen en el lugar más débil del organismo.
Si tomamos el caso anterior de estados coléricos e iracundos, vemos en
algunas personas efectos como hipertensión y colesterol elevado y en
otras el efecto es diferente: psoriasis, hemorroides y dificultades
temporales en la vista (pocos días), etc.
El problema es (como decía el filósofo
griego Sócrates, hace 2400 años), que se toma el cuerpo sin el alma.
El hombre a través de sus facultades espirituales (P. S. V.) es la
causa generadora de esos efectos. Cuando decimos que amolda el cuerpo
de acuerdo a su necesidad y a la manifestación de sus tendencias,
significa que a través del pensamiento envía los mensajes bioquímicos
que producen efectos desagradables (cuando los pensamientos son
malos). Lo modela así por su forma negativa de pensar, por una
cuestión de justicia natural.
Cuando pensamos mal o negativamente
somos nuestro propio enemigo.
El hombre lleva la ineludible
responsabilidad de sus pensamientos y acciones. Es de deducir que si
sufrimos problemas psicosomáticos por la acción de los pensamientos
negativos, por querer transgredir la ley natural grabada en nuestra
conciencia que tiende hacia el bien, también debemos sufrir por
nuestra forma de actuar mal o equivocada en el ejercicio de la
voluntad, como consecuencia del erróneo proceder, sea en la presente
existencia o bien en el mundo espiritual cuando dejemos el cuerpo
físico o en una nueva existencia corporal (con otro cuerpo físico).
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FACTORES DE RIESGO QUE SE ASOCIAN CON MAYOR PROBABILIDAD DE PADECER UN
PROBLEMA VASCULAR
ANÁLISIS DESDE EL PUNTO DE VISTA
ESPIRITUAL
1. EL FACTOR HEREDITARIO: vicios y
tendencias innatos, modificable a través de la forma de pensar y
sentir, dicho de otra forma: producir en uno mismo un proceso de
transformación moral a través del conocimiento y dominio de sí mismo,
que significa ley de progreso.
2. COLESTEROL ALTO, HIPERTENSIÓN ARTERIAL,
DIABETES Y ESTRÉS, descartando los factores secundarios que toma la
medicina, estos efectos pueden ser producidos por la acción de los
pensamientos negativos o malos pensamientos sobre el organismo,
generados por la propia persona a través de sus sentimientos de
orgullo, celos, rencor, envidia, egoísmo, interés personal, etc. en
exceso. Pueden superarse de la misma forma que manifestamos en el
punto 1, salvo que haya deterioro físico irreversible.
3. TABAQUISMO, ALCOHOLISMO Y OBESIDAD, son
tendencias o vicios, consecuencia del sentimiento de sensualismo
(placer a través de los sentidos), que en algunos casos se asocian a
los sentimientos mencionados en el punto 2. La expresión “nada en
exceso o demasía” es aplicable al alcoholismo y a la alimentación, no
así al tabaquismo que es superfluo o innecesario, provocando agresión
al organismo.
“Limitar el placer no es destruirlo,
por el contrario es conservarlo” – (Sócrates 400 a.C.)
Ejemplo:
A una persona a través de una revisación
médica, se le detectaron valores sumamente elevados de colesterol en
la sangre, cuando generalmente los valores eran normales en ella.
Indagando sobre las posibles causas de esta anormalidad llegó a la
siguiente conclusión: La persona había contraído compromisos que le
provocaban estar muchas horas fuera de su casa todos los días y su
pareja frecuentemente le reprochaba esta situación. Como consecuencia
de ello se alteraba, tenía estados nerviosos, pensaba negativamente, y
como efecto apareció en su organismo, este alto grado de colesterol
sanguíneo.
Con el tiempo terminó con los compromisos
contraídos fuera de su hogar. Su pareja no tuvo más argumentos para
reprocharle y la persona superó los estados mencionados. Al poco
tiempo, en un nuevo control del colesterol sanguíneo se comprobó que
había vuelto a los valores normales.
Esto indica la importancia de la acción
del pensamiento sobre el organismo (mensaje bioquímico). En este caso,
la persona se sentía herida en el sentimiento de orgullo en exceso
cuando, tal vez por celos, juzgaban su forma de actuar. Ello hacía que
generara pensamientos negativos que alteraban su armonía interior
(relativa), tenía estados nerviosos y también se le detectó el aumento
del colesterol sanguíneo.
Es de tener en cuenta que la causa
generadora, en este caso orgullo en exceso, está intacta y por lo
tanto cualquier otra situación similar provocaría los mismos efectos.
Lo importante es trabajar para que las
actitudes de los demás no nos afecten y frenar los pensamientos
negativos, generados por los sentimientos de orgullo, celos, etc., en
exceso o demasía, de forma tal que no habiendo causa es
imposible que el efecto subsista.
De ahí la importancia de trabajar por el
perfeccionamiento moral a través del conocimiento y dominio de sí
mismo; el no hacerlo es seguir siendo su propio enemigo, pues mientras
haya causa, habrá efectos; o sea que es uno mismo quien
se agrede.
La forma de darle solución permanente a
este problema, como así también a todos los problemas psicosomáticos,
es la aplicación de la Propuesta detallada en el tema Estrés.
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LA INFLUENCIA DEL MUNDO
ESPIRITUAL
Otra cuestión que no se debe dejar de
tener en cuenta es la influencia de los seres espirituales sobre las
personas, que como hemos visto NUNCA SE EJERCE SIN PARTICIPACIÓN DE
QUIEN LA SUFRE; PORQUE SE SIENTEN ATRAÍDOS HACIA NOSOTROS POR NUESTRA
DEBILIDAD O NUESTRO DESEO (SIN SABERLO). Pues el pensamiento es acción
y no solamente lo transmitimos al cuerpo físico causándole algunos
problemas psicosomáticos, sino también al medio ambiente, poniéndonos
en contacto con esos seres. El mundo corporal en el que vivimos y el
mundo espiritual, reaccionan el uno sobre el otro, y esos seres que
atraemos con el pensamiento pueden unirse a nosotros por afinidad, es
decir por una misma forma de pensar, sentir y actuar, produciendo
influencia física y mental.
Esta cuestión es de tener en cuenta en
casi todos los problemas psicosomáticos o espirituales, pues ahí
también radica la explicación de que en oportunidades las personas
quieren modificar sus actitudes, especialmente en los vicios comunes,
pero parecería que una fuerza casi irresistible los obligara a seguir
con sus adicciones. En otras oportunidades las personas saben que lo
que hacen es ridículo, pero están obligados a hacerlo como si una
fuerza poderosa los impulsara a obrar contra su voluntad.
La conclusión es que siempre somos
nosotros mismos la CAUSA de nuestras afecciones, en algunos casos
problemas psicosomáticos producidos por la acción de nuestros
pensamientos negativos, y en ocasiones por la acción de los seres
espirituales que se unen a nosotros por afinidad. Somos como un imán
que atrae lo asimilable a nuestra naturaleza espiritual imperfecta. En
ambos casos hay JUSTICIA NATURAL y no podemos culpar a nadie de lo que
nos acontece, sino a nosotros mismos. SOMOS NUESTRO PROPIO ENEMIGO.
Es de aplicación la Propuesta a partir del
conocimiento y dominio de sí mismo y la ejercitación detallada del
tema Estrés del libro.
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OTRAS
CONSIDERACIONES SOBRE LA ATEROESCLEROSIS
A.- En 1897, el padre de la moderna
medicina interna, sir William Osler, escribió sobre la
ateroesclerosis, endurecimiento y obstrucción de las arterias,
diciendo que era “la Némesis a través de la cual se manifiesta la
justicia exacta y retributiva de la naturaleza por las transgresiones
de sus leyes” *. Osler definió al típico paciente ateroesclerótico
como “un hombre agudo y ambicioso, que tiene como indicador de su
propia máquina un siempre “adelante a toda velocidad”. Osler también
describió al cerebro indisciplinado que gobierna un cuerpo
“descorazonado”, revelándose así como un pionero en su especificación
del atareado cuerpo “tipo A”.
En nuestro siglo XX se publicaron las
investigaciones sobre los patrones conductuales del tipo A realizadas
por el doctor Osler. Los factores de riesgo de la enfermedad cardíaca
causados por una vida hostil y acelerada fueron identificados por dos
cardiólogos de San Francisco, los doctores M. Friedman y R. H.
Rosenman. A partir de su trabajo pionero en 1959, han proliferado una
serie de investigaciones relacionadas al tema.
* W. Osler, Lectures on
Angina Pectoris and Allied States (Nueva York: Appleton-Century-Crofts,1897),
p. 154.
B.- “La energía de la ira causa
perturbaciones del corazón. Le obliga a acelerar el pulso,
incrementando el riesgo de daño de la cubierta interna de nuestras
arterias. La sangre que envía en torrentes un corazón agitado dispara
plaquetas en forma de balas a través de nuestras arterias, arañando y
marcando sus paredes y creando huecos donde se depositan sustancias
bloqueadoras de los vasos. La energía de la ira del lado oscuro,
originada en un cerebro combativo y cínico, causa un incremento en las
hormonas del estrés para prepararnos para la lucha por lo que el
cerebro considera su propio territorio. Estas hormonas pueden obligar
a las células de grasa de nuestro cuerpo que liberen grasa en la
sangre incrementando la obstrucción de nuestras arterias y, de hecho,
privando a la alianza letal entre el cerebro y su cuerpo de la
sabiduría mediadora de un corazón más sereno y menos combativo. El
exceso de hormonas del estrés, cuyo origen es la energía de la ira,
causa que las plaquetas se vuelvan mucho más viscosas y que se
aglutinen y se oculten defensivamente en las irregularidades causadas
por la alta presión de la sangre. Cuando las plaquetas se agrupan,
tienden a crear aún más sustancias obstructivas”.
R. Williams, The Trusting
Heart: Great News About Type A
Behavior (Nueva York,
Times Books,
1989).
Analizando desde el punto de vista
filosófico, las consideraciones sobre la ateroesclerosis A y B, vemos
la conducta (forma de pensar y actuar) de la persona (alma con cuerpo
físico), cuyas manifestaciones son ser agudo, ambicioso, acelerado,
iracundo, cínico al que podríamos agregar los patrones de conducta
tipo A del Cuadro Estrés N° 1: impaciencia, urgencia, alto empeño en
la ejecución, perfeccionista, intolerante, se enoja fácilmente, etc.
Como consecuencia de lo que la persona
siente, piensa y actúa, lo que significa que la fuente que origina
esta forma de conducta está en su sentimiento.
Lo
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