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Estudio Científico de los Problemas Psicosomáticos:

La solución mediante el Conocimiento y Dominio de Sí Mismo -

Libro 1

 

CAPÍTULO III


COLESTEROL

 

Cuadro: Consideraciones generales
Cuadro: Consideraciones generales desde el punto de vista médico
Fuentes de colesterol
Causas de la hipercolesterolemia
Análisis desde el punto de vista espiritual
La susceptibilidad individual
Factores de riesgo que se asocian con mayor probabilidad de padecer un problema vascular
Influencia del mundo espiritual
Otras consideraciones sobre la ateroesclerosis

 

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COLESTEROL

Cuadro: Consideraciones generales

 

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CONSIDERACIONES DESDE EL PUNTO DE VISTA MÉDICO

VALORES DEL COLESTEROL SANGUÍNEO

- Valor óptimo de colesterol en la sangre inferior a 200 miligramos por cm3.

- Límite elevado de 200 a 239 miligramos por cm3.

- Elevado más de 240 miligramos por cm3.

FACTORES QUE PUEDEN INFLUIR AL DESARROLLO DE ALTAS CONCENTRACIONES DE COLESTEROL

- Sexo.

- En las mujeres, período post-menopáusico.

- Aumenta con la edad (no está dilucidada totalmente).

- Estrés (Estados nerviosos o estresados).

CAUSAS DE LA HIPERCOLESTEROLEMIA

A– FORMAS GENÉTICAS O HEREDITARIAS (Manifestación de un desorden genético heredable).

B– FORMAS SECUNDARIAS

- Enfermedades como hipotiroidismo.

- Enfermedades renales.

- Determinados medicamentos.

- Obesidad.

- Alcoholismo.

- Diabetes no controlada.

C– FORMAS MIXTAS: Presentan un componente hereditario y uno secundario.

FACTORES DE RIESGO QUE SE ASOCIAN CON MAYOR PROBABILIDAD DE PADECER UN PROBLEMA VASCULAR

- Edad y sexo: Varones mayores de 45 años y mujeres mayores de 55 años, fundamentalmente post-menopáusicas.

- Sedentarismo.

- Obesidad-exceso de peso 20 % por encima del teórico normal.

- Historia familiar de enfermedad vascular precoz.

- Tabaquismo.

- Hipertensión arterial.

- Diabetes mellitus.

- Baja concentración de colesterol HDL en la sangre con valores inferiores a 35 mg/dl.

- Historia de enfermedad vascular cerebral o de los miembros inferiores.

- Estrés.

- Hipercolesterolemia.
 

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FUENTES DE COLESTEROL

1) Del propio organismo que lo fabrica (75 % el hígado).

2) De la alimentación (25 % restante).

Si dejamos de lado el colesterol que ingresa por la alimentación, la pregunta es ¿Por qué a veces existe un desfasaje del colesterol necesario que fabrica el organismo, y el exceso que a veces se encuentra?

Es probable que ese desfasaje sea generado por nosotros a través del pensamiento, como el caso que la medicina llama Estrés, que es el efecto de los pensamientos negativos, malos pensamientos o reacciones inapropiadas que le transmitimos al cuerpo físico, y así lo alteramos o enfermamos.

La otra pregunta es ¿Por qué en algunas personas es detectable este desfasaje que puede llevar a tener otros efectos como la ateroesclerosis, y en otras no produce ningún efecto?

Por nuestra experiencia, en el estudio de las imperfecciones hemos visto que en cada persona, los pensamientos negativos, producen efectos diferentes, y se manifiestan en el lugar más débil del organismo. Es decir, una persona por el orgullo lesionado (sentimiento de orgullo en demasía), puede tener como efecto psoriasis, y otra por el mismo sentimiento produce aumento de colesterol sanguíneo, acompañado de hipertensión (mencionado en el ejemplo 1 de hipertensión). El Estrés provoca hipertensión, a su vez la hipertensión ocasiona otros efectos. Igual consideración debemos tener con el colesterol que además provoca otros efectos.

En definitiva somos seres imperfectos, nuestras imperfecciones hacen que generemos malos pensamientos o pensamientos negativos, y a su vez éstos hacen que alteremos nuestra armonía interior (relativa), desorganizando nuestro organismo, produciendo estados nerviosos que también son un efecto, y luego se producen otros efectos. Vale la pena repetirlo: SOMOS NUESTRO PROPIO ENEMIGO, y para salir de esta situación debemos transformarnos moralmente, modificando nuestra forma de pensar, sentir y actuar (P. S. V.), que son nuestras facultades espirituales.

En todas estas consideraciones debemos descartar los aspectos físicos de estos efectos que pueden contribuir con las enfermedades o sea de un problema físico producir otro problema físico (campo de la medicina). También sería preciso investigar si ese primer problema físico no surge de un problema espiritual, pues cuando el médico investiga, tal vez el paciente no le dice toda la verdad, o solamente le manifiesta lo que él comprende.

Sostiene la medicina que existen casos en que en algunas partes del organismo se encuentra colesterol LDL superior a lo normal, y no se recoge el exceso (función de las HDL que lo llevan al hígado para su eliminación), formando depósitos que producen embotellamiento en las arterias. La sangre encuentra obstáculos para llegar a las distintas partes del cuerpo, produciendo el desarrollo de la ateroesclerosis.

La causa de estos efectos la vamos a encontrar en el mensaje bioquímico que nosotros generamos y transmitimos al cuerpo físico. Nuestra forma de pensar está relacionada al sentimiento y éste a la evolución espiritual, por eso hay diferencias intelectuales y morales entre todos los seres que poblamos el planeta.

 

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CAUSAS DE LA HIPERCOLESTEROLEMIA

Análisis de lo sostenido por la medicina:

Los estudios realizados para determinar los factores que parecen contribuir al desarrollo de las altas concentraciones de colesterol son múltiples. Existen diferencias en el sexo, la edad (aunque se admite que esto no está verificado totalmente) y el estrés es considerado como un factor indirecto.

Independientemente de estos tres factores mencionados, las causas de la hipercolesterolemia pueden dividirse en 3 grupos principales:

a) LAS FORMAS GENÉTICAS O HEREDITARIAS.

b) LAS FORMAS SECUNDARIAS: Son situaciones que provocan indirectamente un aumento del colesterol. Por ejemplo enfermedades como el hipotiroidismo, (tal vez problemas físicos originados por una causa espiritual como la producida por el llamado estrés, o sea también la acción del pensamiento sobre el cuerpo físico), algunas enfermedades renales y el consumo de algunos medicamentos.

c) FORMAS MIXTAS, PRESENTAN UN COMPONENTE HEREDITARIO Y UNO SECUNDARIO.

 

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ANÁLISIS DESDE EL PUNTO DE VISTA ESPIRITUAL

Para el análisis desde el punto de vista espiritual tomamos EL ESTRÉS y LAS FORMAS GENÉTICAS O HEREDITARIAS.

Estrés, es el efecto que nosotros transmitimos al cuerpo físico, a través de nuestra forma de pensar. La forma de pensar está en función del sentimiento, y éste a su vez al grado de evolución espiritual. Siendo imperfectos, nuestras imperfecciones hacen que generemos malos pensamientos, y esos malos pensamientos son el mensaje bioquímico (neurotransmisor) que le enviamos al organismo.

Nuestra forma de pensar y actuar, determinada por la elevación de nuestro sentimiento, es nuestra propia herencia espiritual. Conservamos las tendencias, vicios e imperfecciones de los cuales no nos hemos despojado a través de las sucesivas vidas o reencarnación; si se quiere es el mérito de nuestras obras.

La medicina toma la herencia asociando los padecimientos de familiares, padres, abuelos, etc., con igual tipo de afecciones. Pero acontece que en una familia, puede haber afinidad espiritual, o sea una misma forma de pensar, sentir y actuar de sus integrantes. Como cada uno amolda el cuerpo de acuerdo a su necesidad y a la manifestación de sus tendencias, es normal que padezcan efectos similares. De esta forma siempre hay justicia natural por lo que sufrimos, de lo contrario deberíamos sufrir por lo que nos transmiten nuestros familiares y eso no estaría acorde a la justicia divina.

Si queremos dar solución permanente a nuestros problemas psicosomáticos, como el colesterol en este caso, debemos modificar nuestra forma de pensar, ya que al ir frenando los pensamientos negativos, los efectos desaparecen naturalmente, y además evitamos no solamente los sufrimientos físicos sino también los morales. Es importante también la modificación de los hábitos alimentarios y tener en cuenta los demás factores de riesgo que pueden contribuir en esta problemática.

O sea que estos factores Estrés y Herencia que toma la medicina son teóricamente la misma cosa, pues el estrés es el efecto que producimos con la acción del pensamiento en el organismo debido a nuestra elevación moral, la que traemos como herencia espiritual.

Un ejemplo común que podemos mencionar es que en algunas oportunidades, las personas heridas en su sentimiento de orgullo en demasía, se enojan, se alteran, tal vez se ponen iracundas, coléricas; y estos pensamientos se formulen o no con palabras son los mensajes que enviamos al cuerpo físico, produciendo efectos como colesterol, hipertensión, psoriasis, alergias, etc.
 

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LA SUSCEPTIBILIDAD INDIVIDUAL

EL MISTERIO A RESOLVER EN FUTURAS INVESTIGACIONES (SEGÚN LA MEDICINA)

Las investigaciones que se llevan a cabo no han podido determinar por qué, habiendo dos personas que tienen valores altos de colesterol, una de ellas puede padecer ateroesclerosis y la otra no. La respuesta al interrogante planteado está en la susceptibilidad individual.

Aquí volvemos a la cuestión espiritual, pues los efectos se producen en el lugar más débil del organismo. Si tomamos el caso anterior de estados coléricos e iracundos, vemos en algunas personas efectos como hipertensión y colesterol elevado y en otras el efecto es diferente: psoriasis, hemorroides y dificultades temporales en la vista (pocos días), etc.

El problema es (como decía el filósofo griego Sócrates, hace 2400 años), que se toma el cuerpo sin el alma. El hombre a través de sus facultades espirituales (P. S. V.) es la causa generadora de esos efectos. Cuando decimos que amolda el cuerpo de acuerdo a su necesidad y a la manifestación de sus tendencias, significa que a través del pensamiento envía los mensajes bioquímicos que producen efectos desagradables (cuando los pensamientos son malos). Lo modela así por su forma negativa de pensar, por una cuestión de justicia natural.

Cuando pensamos mal o negativamente somos nuestro propio enemigo.

El hombre lleva la ineludible responsabilidad de sus pensamientos y acciones. Es de deducir que si sufrimos problemas psicosomáticos por la acción de los pensamientos negativos, por querer transgredir la ley natural grabada en nuestra conciencia que tiende hacia el bien, también debemos sufrir por nuestra forma de actuar mal o equivocada en el ejercicio de la voluntad, como consecuencia del erróneo proceder, sea en la presente existencia o bien en el mundo espiritual cuando dejemos el cuerpo físico o en una nueva existencia corporal (con otro cuerpo físico).
 

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FACTORES DE RIESGO QUE SE ASOCIAN CON MAYOR PROBABILIDAD DE PADECER UN PROBLEMA VASCULAR

ANÁLISIS DESDE EL PUNTO DE VISTA ESPIRITUAL

1. EL FACTOR HEREDITARIO: vicios y tendencias innatos, modificable a través de la forma de pensar y sentir, dicho de otra forma: producir en uno mismo un proceso de transformación moral a través del conocimiento y dominio de sí mismo, que significa ley de progreso.

2. COLESTEROL ALTO, HIPERTENSIÓN ARTERIAL, DIABETES Y ESTRÉS, descartando los factores secundarios que toma la medicina, estos efectos pueden ser producidos por la acción de los pensamientos negativos o malos pensamientos sobre el organismo, generados por la propia persona a través de sus sentimientos de orgullo, celos, rencor, envidia, egoísmo, interés personal, etc. en exceso. Pueden superarse de la misma forma que manifestamos en el punto 1, salvo que haya deterioro físico irreversible.

3. TABAQUISMO, ALCOHOLISMO Y OBESIDAD, son tendencias o vicios, consecuencia del sentimiento de sensualismo (placer a través de los sentidos), que en algunos casos se asocian a los sentimientos mencionados en el punto 2. La expresión “nada en exceso o demasía” es aplicable al alcoholismo y a la alimentación, no así al tabaquismo que es superfluo o innecesario, provocando agresión al organismo.

“Limitar el placer no es destruirlo, por el contrario es conservarlo” – (Sócrates 400 a.C.)

Ejemplo:

A una persona a través de una revisación médica, se le detectaron valores sumamente elevados de colesterol en la sangre, cuando generalmente los valores eran normales en ella. Indagando sobre las posibles causas de esta anormalidad llegó a la siguiente conclusión: La persona había contraído compromisos que le provocaban estar muchas horas fuera de su casa todos los días y su pareja frecuentemente le reprochaba esta situación. Como consecuencia de ello se alteraba, tenía estados nerviosos, pensaba negativamente, y como efecto apareció en su organismo, este alto grado de colesterol sanguíneo.

Con el tiempo terminó con los compromisos contraídos fuera de su hogar. Su pareja no tuvo más argumentos para reprocharle y la persona superó los estados mencionados. Al poco tiempo, en un nuevo control del colesterol sanguíneo se comprobó que había vuelto a los valores normales.

Esto indica la importancia de la acción del pensamiento sobre el organismo (mensaje bioquímico). En este caso, la persona se sentía herida en el sentimiento de orgullo en exceso cuando, tal vez por celos, juzgaban su forma de actuar. Ello hacía que generara pensamientos negativos que alteraban su armonía interior (relativa), tenía estados nerviosos y también se le detectó el aumento del colesterol sanguíneo.

Es de tener en cuenta que la causa generadora, en este caso orgullo en exceso, está intacta y por lo tanto cualquier otra situación similar provocaría los mismos efectos.

Lo importante es trabajar para que las actitudes de los demás no nos afecten y frenar los pensamientos negativos, generados por los sentimientos de orgullo, celos, etc., en exceso o demasía, de forma tal que no habiendo causa es imposible que el efecto subsista.

De ahí la importancia de trabajar por el perfeccionamiento moral a través del conocimiento y dominio de sí mismo; el no hacerlo es seguir siendo su propio enemigo, pues mientras haya causa, habrá efectos; o sea que es uno mismo quien se agrede.

La forma de darle solución permanente a este problema, como así también a todos los problemas psicosomáticos, es la aplicación de la Propuesta detallada en el tema Estrés.
 

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LA INFLUENCIA DEL MUNDO ESPIRITUAL

Otra cuestión que no se debe dejar de tener en cuenta es la influencia de los seres espirituales sobre las personas, que como hemos visto NUNCA SE EJERCE SIN PARTICIPACIÓN DE QUIEN LA SUFRE; PORQUE SE SIENTEN ATRAÍDOS HACIA NOSOTROS POR NUESTRA DEBILIDAD O NUESTRO DESEO (SIN SABERLO). Pues el pensamiento es acción y no solamente lo transmitimos al cuerpo físico causándole algunos problemas psicosomáticos, sino también al medio ambiente, poniéndonos en contacto con esos seres. El mundo corporal en el que vivimos y el mundo espiritual, reaccionan el uno sobre el otro, y esos seres que atraemos con el pensamiento pueden unirse a nosotros por afinidad, es decir por una misma forma de pensar, sentir y actuar, produciendo influencia física y mental.

Esta cuestión es de tener en cuenta en casi todos los problemas psicosomáticos o espirituales, pues ahí también radica la explicación de que en oportunidades las personas quieren modificar sus actitudes, especialmente en los vicios comunes, pero parecería que una fuerza casi irresistible los obligara a seguir con sus adicciones. En otras oportunidades las personas saben que lo que hacen es ridículo, pero están obligados a hacerlo como si una fuerza poderosa los impulsara a obrar contra su voluntad.

La conclusión es que siempre somos nosotros mismos la CAUSA de nuestras afecciones, en algunos casos problemas psicosomáticos producidos por la acción de nuestros pensamientos negativos, y en ocasiones por la acción de los seres espirituales que se unen a nosotros por afinidad. Somos como un imán que atrae lo asimilable a nuestra naturaleza espiritual imperfecta. En ambos casos hay JUSTICIA NATURAL y no podemos culpar a nadie de lo que nos acontece, sino a nosotros mismos. SOMOS NUESTRO PROPIO ENEMIGO.

Es de aplicación la Propuesta a partir del conocimiento y dominio de sí mismo y la ejercitación detallada del tema Estrés del libro.
 

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OTRAS CONSIDERACIONES SOBRE LA ATEROESCLEROSIS

A.- En 1897, el padre de la moderna medicina interna, sir William Osler, escribió sobre la ateroesclerosis, endurecimiento y obstrucción de las arterias, diciendo que era “la Némesis a través de la cual se manifiesta la justicia exacta y retributiva de la naturaleza por las transgresiones de sus leyes” *. Osler definió al típico paciente ateroesclerótico como “un hombre agudo y ambicioso, que tiene como indicador de su propia máquina un siempre “adelante a toda velocidad”. Osler también describió al cerebro indisciplinado que gobierna un cuerpo “descorazonado”, revelándose así como un pionero en su especificación del atareado cuerpo “tipo A”.

En nuestro siglo XX se publicaron las investigaciones sobre los patrones conductuales del tipo A realizadas por el doctor Osler. Los factores de riesgo de la enfermedad cardíaca causados por una vida hostil y acelerada fueron identificados por dos cardiólogos de San Francisco, los doctores M. Friedman y R. H. Rosenman. A partir de su trabajo pionero en 1959, han proliferado una serie de investigaciones relacionadas al tema.

* W. Osler, Lectures on Angina Pectoris and Allied States (Nueva York: Appleton-Century-Crofts,1897), p. 154.

B.- “La energía de la ira causa perturbaciones del corazón. Le obliga a acelerar el pulso, incrementando el riesgo de daño de la cubierta interna de nuestras arterias. La sangre que envía en torrentes un corazón agitado dispara plaquetas en forma de balas a través de nuestras arterias, arañando y marcando sus paredes y creando huecos donde se depositan sustancias bloqueadoras de los vasos. La energía de la ira del lado oscuro, originada en un cerebro combativo y cínico, causa un incremento en las hormonas del estrés para prepararnos para la lucha por lo que el cerebro considera su propio territorio. Estas hormonas pueden obligar a las células de grasa de nuestro cuerpo que liberen grasa en la sangre incrementando la obstrucción de nuestras arterias y, de hecho, privando a la alianza letal entre el cerebro y su cuerpo de la sabiduría mediadora de un corazón más sereno y menos combativo. El exceso de hormonas del estrés, cuyo origen es la energía de la ira, causa que las plaquetas se vuelvan mucho más viscosas y que se aglutinen y se oculten defensivamente en las irregularidades causadas por la alta presión de la sangre. Cuando las plaquetas se agrupan, tienden a crear aún más sustancias obstructivas”.

R. Williams, The Trusting Heart: Great News About Type A

 Behavior (Nueva York, Times Books, 1989).

Analizando desde el punto de vista filosófico, las consideraciones sobre la ateroesclerosis A y B, vemos la conducta (forma de pensar y actuar) de la persona (alma con cuerpo físico), cuyas manifestaciones son ser agudo, ambicioso, acelerado, iracundo, cínico al que podríamos agregar los patrones de conducta tipo A del Cuadro Estrés N° 1: impaciencia, urgencia, alto empeño en la ejecución, perfeccionista, intolerante, se enoja fácilmente, etc.

Como consecuencia de lo que la persona siente, piensa y actúa, lo que significa que la fuente que origina esta forma de conducta está en su sentimiento.

Lo